
El frío aire que dejan tras su leve pasar los individuos de siluetas afligidas y corazones acallados es una sentencia, un juicio severo y opaco. Saben que tantas de esas muecas tímidas que portan son una farsa a la que se aferran con firmeza para mantenerse en pie caminando desnudos entre el filo de ensueños despedazados, para no rendirse ante las inmensas cruces que llevan martilladas a sus espaldas, muchas veces para no afrontar el enorme vacío irremediable que forja en las venas la espera entre nubes de un día con luz.
Viernes Ago 5 07:56pm